En medio del barrio popular de Roquetes de Barcelona, en un solar municipal que hace esquina entre la calle Plana dels Cirerers y la Plaça de les Dones de Nou Barris, se levanta el edificio Cirerers, otra forma de hacer vivienda a través de tres conceptos: hacer ciudad, ser comunidad y generar balance positivo.
Cirerers hace de rótula urbana y articula la relación entre un tejido entre medianeras y autoproducido, propio de los años 60 situado en el oeste de la parcela y, un tejido contemporáneo de edificios exentos y de mayor altura, situado al este. El edificio da al final en la calle Plana dels Cirerers, se abre en la plaza y acontece de fondo de la calle Port de la Selva.
Esta articulación se consigue a partir de un corte horizontal en el edificio a nivel de planta tercera. Desde esta altura, el edificio se vacía en la calle del Plan dels Cirerers y genera una fachada separada de la medianera que permite enlazar con los edificios vecinos de PB+2 hasta la plaza. A la vez, la esquina se remata con un volumen casi exento que, al girar, acontece la fachada de la plaza siguiendo la topografía de Collserola.
La fachada esta formada por el Sistema SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior), a través del Sistema Traditerm de Grupo Puma.






